¡Cuántas mañanas se presentan así! Seguro que has repetido esta frase, como yo, en incontables ocasiones. Se van abriendo las ideas entre nubes y, sin saber por qué, el sentimiento está triste, sin ánimo, como vencido y sin fuerza. Por alguna razón que no puedo explicar, ese sentimiento negativo y tristón es mucho más fuerte que el sentimiento alegre, por eso, suele ganar.
Hace unos años, en mi tremendo caminar tristón, tan conocido, descubrí como por casualidad que me gustaba estar así, deprimida, quejándome y viendo solo el lado malo de las cosas… Y no es que realmente me gustara, es que era una sensación tan familiar y tan intensamente confortable, que me abandonaba a mi pena y me dejaba llevar.
Sin embargo, un día reconocí en mi interior a dos personajes que me acompañaban. Uno era arrogante y fuerte: el oscuro y malo, mientras que el otro discreto, tranquilo y alegre, era el blanco, el bueno.
Indagando, llegué a la conclusión de que, entre ellos, yo siempre elegía al que se imponía negativamente, cuando, en realidad, el sencillo y dulce me alegraba y me gustaba muchísimo más (eso que casi no le conocía). Y es que, no le había dado yo muchas oportunidades de aflorar e imponerse así que estaba él muy discreto, en espera, alejado de mi realidad.
Me llevó un tiempo reconocerlos, separarlos, elegirlos adecuadamente y quedarme casi permanentemente con mi Yo claro, blanco y bueno. Con esto quiero decir que es fundamental rebuscar con cuidado, con tiento, y encontrar a ese otro Yo positivo al que nunca le damos muchas oportunidades de aparecer porque es como… como que no somos nosotros si estamos felices y satisfechos.
Es muy importante que, de manera consciente, seamos capaces de permitirnos sonreír a nosotros mismos, valorar y dar las gracias por todo porque eso nos hace bien y nos va a abriendo otros caminos diferentes y muy interesantes, una vida llena de buenas sorpresas. Porque así, potenciamos que nos lleguen cosas que sabremos valorar y nos harán sentirnos mejor.
Cuando nos hablan de mirar de cerca las cosas buenas, las cosas que nos rodean, es simplemente eso, ser conscientes del aquí y ahora y sentir sin cuestionar. Hay que cerrar los ojos, percibir los sentidos y sonreír, en eso consiste.
Son muchas las personas que diariamente piden consejo en Éxito Radio, a través de nuestro tarot telefónico, para que les ayudemos a aflorar ese Yo blanco y bueno que tanto bien les hace. Gracias a las cartas del tarot y la videncia podemos decirles qué cosas concretas hacer para mejorar sus sentimientos y sacar lo mejor de ellos.
Si tú también necesitas que te ayudemos, puedes ponerte en contacto con nosotros mediante cualquiera de los medios que ponemos a tu disposición: Tarot VISA, tarot telefónico o SMS. Te atenderemos personalmente como siempre lo hacemos.
