¿Te apoyas en los demás para tomar una decisión?, ¿te sientes incapaz de llevar a cabo lo que te proponen?, ¿tienes sentimientos que te paralizan?
Si es así, la inseguridad y el miedo te están impidiendo ser tú mismo. Sin embargo, un cambio de actitud puede hacer aflorar esas capacidades silenciadas por el temor.
Atrévete a confiar en ti
Conocerse bien a uno mismo es la llave de la seguridad.
- Chequea lo que haces mal. Reflexiona sobre qué cosas son las que te han llevado a creer que haces mal o no tan bien como los demás esperan.
- Haz autoafirmaciones positivas. Recoge en frases afirmativas tus virtudes, cualidades, valores y principios que te convierten en una persona positiva, y léelas a menudo.
- Habla bien de ti. No tengas miedo a hacerlo cuando las circunstancias te den pie. Y nunca restes valor a las cosas agradables que los demás dicen de ti.
- Pasa a la acción. Define qué es lo que te preocupa. Infórmate de todos los recursos disponibles para afrontarlo (asociaciones, instituciones, especialistas). Y diseña un plan de acción con los pasos que vas a dar.
- Retrasa tus inseguridades. Cuando la indecisión te invada, aplaza los sentimientos para más tarde. Debes decirte “Ahora tengo mucho que hacer; ya tendré tiempo para sentirme inseguro más tarde”. Es una forma de controlar tus emociones.
- Cuida tu aspecto. Si tú te ves bien, te sentirás más seguro de ti mismo.
Enfréntate a tus miedos
El miedo es una conducta adaptativa normal en situaciones que ponen en peligro nuestra integridad. Pero no debe impedir la realización de alguna faceta de tu vida. Si quieres vencerlo, ¡haz lo que temes¡
- Descubre cómo es tu miedo. Cuáles podrían ser las causas, qué es lo que sientes y cómo actúas.
- Piensa qué te impide hacer. Así comprobarás la magnitud del problema y hasta qué punto está interfiriendo en tu vida.
- Márcate pequeños objetivos. Cúmplelos paso a paso.
- Relajado, imagínate cerca de tu meta y cómo has llegado hasta ahí.
- Pasa a la acción. Tienes que demostrarte que puedes hacer cosas para conseguir lo que deseas. Cumple el primero de tus objetivos y pasa a otro.
- Repasa bien cada paso hayas dado antes de dar el siguiente.
