La autoestima podría definirse como la suma de la confianza y el respeto por uno mismo. Es el juicio interno que cada persona hace de su capacidad para enfrentarse a los problemas de la vida.
- Una autoestima alta nos hace personas seguras, valiosas y capacitadas para vivir.
- Una autoestima baja nos lleva a la inseguridad y a los sentimientos de inutilidad e indefensión.
Para disfrutar de la vida
Confiar en nosotros mismos nos permite disfrutar de la vida con alegría, pues nos aporta seguridad y capacidad de control. La persona con un nivel adecuado de autoestima no se siente superior a nadie, sino que trata al otro con respeto y benevolencia, pues no le percibe como una amenaza.
Las dificultades que nos rodean, las prisas diarias, la inercia de la rutina, no nos permiten, muchas veces, disfrutar de nosotros mismos. Por eso te animo a que intentes ver la vida bajo el prisma de la serenidad, la calma que te permite dar a las cosas el valor que tienen y dedicar todas tus energías a aquellas que realmente merezcan la pena.
Las 6 armas para quererte mejor
- Aprende a relajarte física y mentalmente. Al margen de tus obligaciones, cuida tu salud: duerme el tiempo necesario, come de forma adecuada, practica algún deporte… Dedica un tiempo a hacer aquello que realmente te gusta y nunca te olvides de que tu primera responsabilidad es saber cuidar de ti mismo.
- Practica la visualización. Se trata de utilizar la imaginación para relajarte y ver el éxito en la situación que quieres resolver. Es decir, de hacerte tu propia “película” siendo quien de verdad deseas ser y consiguiendo lo que de verdad deseas conseguir.
- Apúntate al diálogo autoconstructivo. Mentalízate: en tu vida no existen los errores, ni los fallos ni las equivocaciones. Todo lo que has hecho tiene un sentido, aunque en ese momento te haya dolido o avergonzado. Gracias a esos errores maduraste y te formaste a ti mismo. Es hora de ver en ellos una oportunidad para cambiar, y no un freno en tu vida.
- Ten una actitud liberadora y desdramatizadora. Ya está bien de verlo todo desde el prisma del negativismo. La risa, la sonrisa, hace que nuestro organismo segregue la beta-endorfina, sustancia que facilita que la mente codifique los mensajes positivos y de esperanza.
- Siéntete útil. Date cuenta de que eres importante y valioso para alguien o para algo. Y si consigues mejora la vida de alguna persona, el mayor recompensado serás si duda tú.
- Busca la compañía de personas positivas, abiertas y generosas. Son ellas las que contagian su tranquilidad, su seguridad y su autoconfianza. A los autocompasivos, negativos y crueles, mejor tenerlos lejos.
